Por Redacción
En medio de la crisis económica, política y social, el gobierno libertario buscará bajar edad de imputabilidad como uno de los ítems a tratar en el marco del del período de sesiones extraordinarias del Congreso de la Nación. Patricia Bullrich logró que el proyecto ingresara formalmente al temario, que tendrá como ejes principales la Reforma Laboral.
Sin atender los problemas de fondo, el Gobierno liberal, como es habitual, recurre a la demagogia punitiva para satisfacer las demandas de su electorado más duro. Durante un encuentro que se desarrolló en Casa Rosad, Karina Milei, Luis Caputo, Diego Santilli, Martín Menem, Santiago Caputo, Patricia Bullrich y Manuel Adorni, definieron la estrategia parlamentaria que incluye la agenda represiva de Patricia Bullrich.
Mientras tanto, según registro del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica, el 67,3% de las niñas y niños, vive en hogares pobres. En este contexto, el Ejecutivo libertario se desatiende de sus obligaciones y apela a la suba de la edad de imputabilidad como parte de sus políticas represivas. El objetivo político es criminalizar a los sectores populares y establecer un régimen donde los más desprotegidos sean lumpenizados para tener un mayor control social.
Millones de niños y niñas viven en condiciones que afectan su desarrollo físico, cognitivo y educativo. Entre las causas se destacan la desigualdad en la distribución del ingreso, la falta de acceso a educación de calidad, el desempleo y subempleo de los adultos, la carencia de servicios básicos y la exposición a violencia y desnutrición. Las consecuencias incluyen retraso en el desarrollo, abandono escolar, exclusión social, problemas de salud y mayor riesgo de explotación y violencia. Especialistas señalan que políticas centradas únicamente en endurecer el régimen penal juvenil no abordan las necesidades fundamentales de la población infantil ni contribuyen a reducir la pobreza.
Ante este panorama, el oficialismo decidió avanzar con un proyecto de Ley que no tiene asidero en la realidad efectiva, lo cual representa una constante en la línea política del Gobierno. La narrativa libertaria enfatiza que la inseguridad se aborda desde una perspectiva punitiva, sin considerar las variables social. En contraposición, cabe señalar que en la Argentina justicialista, «los únicos privilegiados» eran los niños, por lo tanto, las políticas sociales estaban dirigidas a mejorar la calidad de vida de la población juvenil desde una mirada integral.