Por Redacción
El Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados del Estado de Palestina condenó el traslado y la apertura de la representación diplomática de Colombia ante la ocupación israelí en la ciudad de Jerusalén ocupada. A través de un comunicado oficial emitido este miércoles, la representación diplomática denunció que la medida desconoce el derecho internacional y vulnera las resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas.
En tal sentido, el Ministerio reafirmó que «que todas las medidas y decisiones encaminadas a modificar el carácter, el estatuto jurídico o la composición demográfica de Jerusalén ocupada son nulas y carecen de validez jurídica, y no pueden producir efecto jurídico alguno». Al mismo tiempo, explicó que «la apertura de una embajada en Jerusalén ocupada contraviene las resoluciones 476 (1980) y 478 (1980) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que rechazan las medidas destinadas a alterar el carácter y el estatuto de la Ciudad Santa y establecen la invalidez de las medidas adoptadas por Israel con ese propósito».
Asimismo, remarcó que «este acto socava el consenso internacional sobre el estatuto jurídico de Jerusalén, menoscaba los derechos inalienables del pueblo palestino y alienta a la potencia ocupante a perpetuar sus políticas coloniales e imponer hechos consumados ilegales sobre el terreno». Por tal motivo, instó al gobierno colombiano «a cumplir sus obligaciones internacionales, respetar las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas y revertir esta medida, en consonancia con los esfuerzos encaminados a alcanzar una paz justa y duradera, basada en el fin de la prolongada ocupación israelí y en la materialización de la independencia del Estado de Palestina, con Jerusalén Este como su capital».
Por último, pidió «responsabilidad de los Estados hermanos y amigos, así como de las organizaciones regionales e internacionales, de asumir sus responsabilidades jurídicas y políticas para proteger los derechos inalienables del pueblo palestino, defender el orden jurídico internacional y garantizar el respeto del estatuto de Jerusalén», y exhortó «a la aplicación efectiva de las resoluciones de las Naciones Unidas y de las decisiones pertinentes adoptadas por consenso en los ámbitos árabe e islámico, incluida la adopción de las medidas políticas, diplomáticas, económicas y jurídicas necesarias frente a cualquier Estado que traslade su embajada a Jerusalén ocupada».