Las políticas económicas del gobierno libertario profundizaron la crisis de ingresos: una familia tipo necesitó $1.360.299 en enero para no ser pobre

Por Redacción

En la Argentina del gobierno libertario, según datos oficiales la Canasta Básica Alimentaria —que marca la línea de indigencia— aumentó 5,8% en enero, mientras que la inflación de los alimentos encabezó las subas del mes. En el promedio general, los precios subieron 4,7% y, en el conurbano bonaerense, el incremento alcanzó el 5,5%. Las sospechas sobre la manipulación de datos que envuelve al Ejecutivo y al INDEC, hace que estos datos sean relativos y que el impacto de las políticas liberales en el bolsillo de la clase trabajador pueda ser estimado como superior.

En este contexto, una familia con cuatro integrantes necesitó tener ingresos por $1.360.299 para no ser pobre en enero. En tanto, tuvo que desembolsar $623.990 para cubrir la Canasta Básica Alimentaria. Cabe destacar, que en este contexto, el Salario Mínimo Vital y Móvil fue de $346.800 en el mismo período.

Los valores oficiales se conocieron en medio de la controversia por las presiones del Poder Ejecutivo sobre el organismo estadístico. Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, quedaron señalados por sostener una metodología de medición de la inflación que distintos sectores cuestionan por su falta de actualización. El trasfondo social de los nuevos umbrales de pobreza e indigencia se explica por una combinación crítica: el Gobierno no logró frenar la inflación, los salarios acumularon cuatro meses consecutivos de caída y la destrucción de empleo formal durante la gestión de Milei se acercó a los 300.000 puestos de trabajo.

No obstante, el valor  de las canastas de enero volvió a exhibir una brecha profunda entre los números oficiales y la vida cotidiana, en una Argentina libertaria donde llegar a fin de mes resultó cada vez más difícil.

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