La CGT repudió la detención de los metrodelegados y la CATT declaró el estado de alerta y movilización ante la criminalización de la protesta sindical

Por Redacción

La Confederación General del Trabajo (CGT) repudió la detención de los metrodelegados Claudio Dellecarbonara y Facundo Heredia, ocurrida esta mañana en la estación Juan Manuel de Rosas de la Línea B del subte porteño, durante una medida de protesta sindical. El Consejo Directivo de la Central Obrera responsabilizó a la empresa concesionaria y al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires por la escalada del conflicto y exigió la inmediata liberación de los trabajadores. La orden fue instrumentada por la fiscal Celsa Ramírez en el marco de una medida de protesta sindical. En tanto, la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte, que conduce Juan Carlos Schmid, declaró el estado de «alerta y movilización». 

 A través de un comunicado, la conducción de la CGT aseguró que «detener a delegados por ejercer la representación de sus compañeras y compañeros constituye un hecho de extrema gravedad y no puede naturalizarse en una democracia». En este marco, sostuvo que «se trata de trabajadoras y trabajadores del subte que denuncian la presencia de empresas tercerizadas realizando tareas propias del personal de mantenimiento y que reclaman por una sanción que consideran injusta contra un compañero».

Al mismo tiempo, el Consejo Directivo señaló que «son reclamos legítimos de la clase trabajadora. Responder con detenciones y con la intervención policía es criminalizar la protesta y perseguir la acción sindical. La libertad sindical y el derecho de huelga están amparados por el artículo 14 bis de la Constitución Nacional y por los Convenios 87 y 98 de la OIT». 

«Los representantes gremiales gozan de las garantías necesarias para el cumplimiento de su gestión, y ninguna autoridad, política, judicial o empresaria, puede avasallarlas. Responsabilizamos a la empresa concesionaria y al Gobierno de la Ciudad por la escalada del conflicto y por sus consecuencias. Exigimos la inmediata liberación de las y los compañeros detenidos, el cese de toda persecución contra los delegados y el pleno respeto de los derechos sindicales», concluyó la dirigencia sindical. 

Por su parte, el intendente de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, justificó el accionar represivo de la justicia y de la policía y desde Francia, declaró: «Metrodelegados presos por parar el subte. En mi gestión las cosas por su nombre: lo que la justicia ordena se cumple. No vamos a aceptar extorsiones mafiosas. El que bloquea un servicio esencial va preso. Sin vueltas. No voy a permitir que estos le jodan la vida a millones de personas para defender sus curros y encima se la lleven gratis. Ley y orden».

El alcalde liberal le mintió a la opinión pública, ya que la medida de protesta inicial no comenzó con un cese de actividades sino con el levantamiento de los molinetes. El paro total de actividades se gestó a partir de la detención de los trabajadores. De este modo, Macri dejó en evidencia su desprecio por las personas que trabajan y por la Constitución Nacional y su vocación de resolver de manera violenta los conflictos sociales. Cabe recordar que el Jefe del Gobierno porteño dispuso días atrás un ataque coordinado contra los sectores más humildes del distrito por medio del operativo Tormenta Negra. Por otro lado, día tras días su policía agrede a vendedores ambulantes que buscan ganarse el pan con honestidad.

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