Por Redacción
El gobierno de Israel que encabeza Benjamín Netanyahu llevó adelante el domingo pasado un nuevo ataque contra Gaza y Cisjordania. Durante la ofensiva, las fuerzas militares israelíes mataron a 13 personas. En este contexto, la ONU denunció el patrón de violencia de la fuerza de ocupación con “total desprecio por las vidas palestinas” y advirtió que la impunidad alimenta nuevas muertes, desplazamientos y sufrimiento. Desde la tregua iniciada en octubre de 2025 ya murieron 663 palestinos por fuego israelí.
Entre las víctimas figuran miembros de dos familias, incluidos niños. Los hechos ocurrieron en medio de la tregua que comenzó en octubre de 2025 y elevaron a 663 los palestinos muertos por fuego israelí desde entonces. La Oficina de Derechos Humanos de la ONU en el Territorio Palestino Ocupado condenó los ataques y denunció un patrón de violencia sostenida contra la población palestina.
En la Franja de Gaza, el bombardeo israelí destruyó una de las pocas viviendas que permanecían en pie en la zona de As Sawalha, en Az Zuwaida, en el centro del enclave. El ataque mató a un hombre, a su esposa embarazada de gemelos y a su hijo de diez años. La explosión alcanzó una tienda de campaña cercana utilizada por desplazados internos y provocó la muerte de un adolescente de quince años. Horas después, un dron israelí atacó un vehículo en la misma localidad. El impacto causó la muerte de ocho policías palestinos.
En Cisjordania, fuerzas de seguridad israelíes dispararon contra un automóvil en la localidad de Tammoun, al sur de Tubas. En el ataque murieron Ali Khalid Bani Odeh, de 37 años; su esposa Wa’ad Othman Bani Odeh, de 35; y sus hijos Mohammad, de cinco años, y Othman, de seis, quien tenía discapacidad visual y auditiva. Dos hermanos de la familia, de ocho y once años, sobrevivieron al ataque. Los menores relataron a la prensa que soldados israelíes los golpearon después de matar a sus padres y hermanos.
El Ministerio de Sanidad palestino informó que los cuatro integrantes de la familia recibieron disparos en la cabeza. Las cifras de violencia en Cisjordania continúan en aumento. Desde el 7 de octubre de 2023, fuerzas israelíes y colonos mataron a 1071 palestinos en ese territorio. Entre las víctimas figuran 233 niños. La violencia se intensificó desde el inicio de la guerra regional el 28 de febrero. Colonos armados y fuerzas israelíes se desplazan por distintas zonas mientras la población palestina permanece bajo fuertes restricciones.
El 14 de marzo, colonos israelíes mataron a tiros a Amir Odeh, de 28 años, durante un ataque contra la localidad de Qusra, en la zona de Nablus. El hecho dejó al menos dos palestinos heridos. Ese crimen constituyó la sexta muerte provocada por colonos desde el inicio del conflicto regional el 28 de febrero y la séptima registrada desde comienzos de 2026. Durante todo 2025 se habían registrado al menos ocho palestinos asesinados por colonos.
La Oficina de Derechos Humanos de la ONU describió estos hechos como parte de un patrón reiterado de ataques contra la población civil. Señaló: «Matar a familias enteras en sus hogares y refugios ha sido un rasgo constante de la actividad militar israelí en Gaza desde el 7 de octubre de 2023, borrando generaciones enteras y causando un elevado número de víctimas civiles, incluidas mujeres y niños».
El responsable de la Oficina en el Territorio Palestino Ocupado, Ajith Sunghay, sostuvo que «la impunidad está impulsando más muertes, más desplazamientos y desposesión, y más sufrimiento para los palestinos en todo el territorio ocupado. La rendición de cuentas por todas las violaciones de los derechos de los palestinos es indispensable para revertir estas alarmantes pautas, no es un lujo».