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Gaza: La ONU denunció que el ejército de Israel torturó y ultrajó a palestinos detenidos

Por Redacción

El informe de la ONU sobre las recientes denuncias contra el Ejército de Israel en la Franja de Gaza, publicado este martes, reveló casos de abusos sexuales, maltrato psicológico y tortura hacia prisioneros palestinos. Testimonios recopilados por la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) documentan situaciones alarmantes.

Según el informe, desde que las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) iniciaron operaciones terrestres en la Franja de Gaza a finales de octubre de 2023, se reportaron detenciones de palestinos en el norte del enclave. La UNRWA comenzó a registrar la detención de hombres y mujeres refugiados por parte del Ejército de Israel desde el 12 de noviembre de 2023.

El 16 de diciembre, la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos informó sobre “detenciones masivas, malos tratos y desapariciones forzadas de posiblemente miles de hombres y niños palestinos y también un número de mujeres y niñas, a manos de las Fuerzas de Defensa israelíes”.

Desde el 4 de abril de 2024, UNRWA documentó la liberación de 1506 detenidos de Gaza por las autoridades israelíes a través del paso fronterizo de Karem Abu Salem (Kerem Shalom). Esta cifra incluye 43 niños (39 niños, cuatro niñas) y 84 mujeres, así como trabajadores de la agencia de la ONU y sus familiares.

Los testimonios de los detenidos revelan condiciones inhumanas durante su reclusión. Fueron transportados en camiones a grandes “barracones militares” donde permanecían incomunicados en periodos entre interrogatorios, a veces durante varias semanas. Uno de los prisioneros describió: “Vi a personas [detenidas] de 70 años, muy mayores. Había personas con Alzheimer, ancianos ciegos, personas con discapacidad que no podían caminar, personas que tenían metralla en la espalda y no podían levantarse, personas con epilepsia… y la tortura era para todos. Incluso para personas que no sabían sus propios nombres. Les decíamos que alguien era ciego. No les importaba”.

Desaparecidos

Testimonios de detenidos recogidos en el documento informaron que estuvieron recluidos en los barracones del cuartel militar situado en Zikim, al norte de Erez, en el sur de Israel, donde hay una base militar israelí. Otros denunciaron haber estado recluidos en lugares de los alrededores de Beer Sheva, identificando la base de Sde Teiman. Todos ellos declararon haber sido enviados varias veces a interrogatorios, con una entrevista final con el Shabak, la agencia de inteligencia interna israelí.

Los prisioneros denunciaron malos tratos durante las distintas etapas de su detención. Entre los detenidos liberados había hombres y mujeres, niños, personas mayores, personas con discapacidad, heridos y enfermos, todos los cuales fueron sometidos a formas similares de malos tratos, según testimonios de primera mano recibidos por UNRWA.

“Me golpeaban con una barra metálica extensible. Había sangre en mis pantalones y cuando la vieron, me golpearon ahí”, declaró un palestino detenido de 26 años. El personal de la agencia en Karem Abu Salem fue testigo del trauma y malos tratos entre los detenidos liberados:  “En casi todos los casos, las ambulancias de la Media Luna Roja transportaron a personas liberadas desde del cruce a los hospitales locales debido a las lesiones o enfermedades”, se afirmó en el informe.

Violencia sin fin

En la mayoría de los incidentes de detención denunciados, el Ejército israelí obligó a varones, incluidos niños, a desnudarse hasta la ropa interior. UNRWA también documentó al menos una ocasión en la que varones refugiados en una de sus instalaciones fueron obligados a desnudarse y fueron detenidos mientras estaban desnudos.

Tanto hombres como mujeres denunciaron amenazas e incidentes que pueden constituir violencia sexual y acoso por parte de las fuerzas israelíes durante la detención. Los hombres denunciaron golpes en los genitales, y una detenida denunció que la obligaron a sentarse en una sonda eléctrica.

Las mujeres describieron haber estado expuestas a maltrato psicológico, incluidos insultos y amenazas, así como tocamientos indebidos durante los cacheos e intimidación y acoso mientras tenían los ojos vendados. Tanto a hombres como a mujeres se les obligó a desnudarse delante de soldados durante los cacheos y ser fotografiados y filmados desnudos.

Otra mujer palestina de 34 años relataba así los abusos que sufrió: “Pidieron a los soldados que me escupieran, diciendo ‘esta es una de Gaza’. Nos golpeaban mientras nos movíamos y decían que nos pondrían pimienta en las partes sensibles. Nos tiraron, nos golpearon, nos llevaron en autobús a la prisión de Damon al cabo de cinco días”.

“Un soldado nos quitó el hiyab y nos pellizcaron y tocaron el cuerpo, incluidos los pechos. Teníamos los ojos vendados y sentíamos cómo nos tocaban, empujando nuestras cabezas hacia el autobús. Empezamos a apretarnos para intentar protegernos de los tocamientos. Decían ‘zorra, zorra’. Les dijeron a los soldados que se quitaran sus zapatos y nos abofetearan con ellos”, indicó la mujer en su narración.

Falsas confesiones

UNRWA registró también casos de palestinos del personal de la agencia detenidos por las fuerzas israelíes, incluidos algunos arrestados durante el desempeño de sus funciones oficiales para la ONU, incluso mientras trabajaban en las instalaciones del propio organismo y en un caso durante una operación humanitaria. Según los informes, el personal de la ONU fue incomunicado y sometidos a las mismas condiciones y malos tratos que a otros detenidos, tanto en Gaza como en Israel.

En el documento de la ONU se detalló que “también denunciaron haber sido objeto de amenazas y coacciones durante la detención, siendo presionados durante los interrogatorios para que confesaran por la fuerza contra la Agencia, incluyendo que el organismo tiene relaciones con Hamás y que el personal de la UNRWA participó en los atentados del 7 de octubre contra Israel”.

Los malos tratos y abusos contra el personal de UNRWA incluyeron severas palizas físicas y la tortura del ahogamiento simulado (waterboarding), resultando en un sufrimiento físico extremo; también incluyeron palizas por parte de los médicos cuando acudían a asistencia médica, ataques de perros; y amenazas de violación y electrocución, entre otros malos tratos citados en el informe.

UNRWA elevó protestas oficiales a las autoridades israelíes por el trato recibido por los miembros de la Agencia mientras estaban en centros de detención israelíes, sin que haya recibido ninguna respuesta a la fecha.

 

 

 

 

 

17/4/2024

 

 

 

 

 

 

 

 

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