Por Redacción
Los efectos de la desindustrialización golpean con fuerza al mercado interno y a las compañías más pequeñas. En los primeros seis meses del año cerraron más de 30.000 PYMES, esto equivale a 33 empresas diarias desde el inicio de la gestión de Javier Milei. Por otro lado, desde noviembre de 2023, las ventas minoritas cayeron un 13 %. En este contexto, la presión tributaria sobre las pequeñas y medianas empresas se torna cada vez más insostenible, entre enero y agosto de 2026, se registraron 135.744 embargos sobre personas jurídicas, lo que representó un 52% más que durante el mismo período de 2025. Esta medida afectó a las firmas más chicas, por lo que se produjeron 113.116 embargos a microempresas, lo que comprende a un 80% del total.
Frente a este escenario, en La Periferia dialogamos con el Presidente de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios, Julián Moreno, quien afirmó que «desde el proceso militar para acá, siempre hubo grandes desindustrializaciones, periodos de aguante y con una industrialización muy precaria, o muy incipiente, que nunca logró desarrollarse, así que, si la diligencia política asume como un desafío la industrialización, me parece un golazo. Porque, obviamente, un país como el nuestro, con casi 50 millones de habitantes, no puede dar trabajo digno a la parte activa de su población si no acude al trabajo industrial».
Al mismo tiempo, el empresario nacional aseguró que «se está desarmando el entramado social que supimos construir», y agregó que «este gobierno lo está desarmando todo. Está rompiendo el sector pyme, que es un sector que genera empleo. El 64% del empleo privado se resuelve con empleadores pymes, que hoy todavía subsisten. Romper el entramado productivo es romper los puestos de trabajo formales, es romper los sectores que sostiene a las jubilaciones. Porque en definitiva el 50% de las jubilaciones se pagan con los aportes de trabajadores y de, y de empresarios que trabajan en el sector PYME».
Moreno, remarcó que «romper las universidades, romper las jubilaciones, es romper esa sociedad que de alguna manera es la base para una sociedad desarrollada, por lo menos la que nos permitía seguir soñando con una sociedad de posible desarrollo. Nos están rompiendo hasta esos sueños de alguna manera, porque estamos generando un entramado productivo cada vez más débil, más precario, sin necesidad de profesionales, porque total vamos a traer todo importado ya desarrollado y producido afuera, con lo cual acá solo hace falta gente que administre la miseria».
Por otro lado, el titular de APYME aclaró que «nosotros no paramos de denunciar esta situación, porque necesitamos que la sociedad en general reaccione. Reaccione porque cada día que damos vía libre al accionar de este modelo económico son 33 empresas que cierran, dos entes de universitarios que migran, este, jubilados que no tienen remedios, bueno, una sociedad peor». Asimismo, añadió que «el poder republicano está bastante incidido, influenciado por el poder económico. Entonces, necesitamos una sociedad dispuesta a poner el pecho, porque si vamos a enfrentar a esos grupos de poder, nacionales o internacionales también, va a hacer falta una reforma impositiva importante».
A continuación, compartimos la entrevista completa: