Por Redacción
Con el 51,9 % de los votos, el oficialismo se impuso en la contienda electoral del último domingo en la provincia de Corrientes. El actual intendente de Ituzaingó, Juan Pablo Valdéz, hermano del gobernador Gustavo Valdéz, se convirtió en nuevo Jefe de Estado y aseguró una provincia para el alicaído radicalismo. El peronismo, representado por Martín Ascúa, obtuvo el 20 % de los votos. En tanto, el candidato de Milei, Lisandro Almirón, alcanzó un magro 9,5 %. La participación del electorado fue del 72,40 %.
En tercer puesto apareció el exgobernador Ricardo Colombi, quien, pese a su peso histórico en la provincia, quedó relegado a un 16,7 % de caudal de votos. El gran derrotado de la elección fue La Libertad Avanza. La fuerza de Javier Milei apostó por el diputado nacional Lisandro Almirón con una boleta “puramente violeta”, pero no logró superar el 10 % de los votos y terminó en el cuarto lugar, lejos de las expectativas nacionales a una semana de los comicios en Buenos Aires.
Analistas locales remarcaron que el radicalismo capitalizó el desgaste opositor y que la estrategia de Gustavo Valdés fue determinante: impulsar a su hermano Juan Pablo permitió consolidar el poder territorial, desplazar al peronismo a un distante segundo lugar y neutralizar el avance de los libertarios. El propio gobernador saliente defendió a su sucesor antes de la votación. Gustavo Valdés declaró: “Es un gran intendente, está respaldado por otros jefes comunales y su corta edad le permite tener más fuerza. Creo que reúne todas las condiciones para acompañarlo”.
El Jefe de Gabinete, Guillermo Francos, intentó relativizar la derrota política de La Libertad Avanza en la provincia. Sin decir demasiado, apenas se atrevió a aventurar que “la elección de octubre va a ser diferente”. Es que la foto de la caída electoral arrastra a Karina Milei y al titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quienes el último jueves se mostraron con el candidato libertario en la provincia.
Si bien la elección correntina responde a un enclave netamente local, el peso del caso de corrupción que involucra a la hermana de Milei y la falta de capacidad para cerrar alianzas condenó a Lisandro Almirón a una estridente derrota a tan solo siete días de las elecciones legislativas de la provincia de Buenos Aires. El gobierno nacional siente el impacto de un caso que le pega en el núcleo duro de su narrativa y desarma el andamiaje de su política.
Cabe destacar que en Corrientes se definieron los cargos de gobernador y vicegobernador, ejes del Poder Ejecutivo provincial, junto con la renovación parcial de la Legislatura. El proceso incluyó la elección de cinco senadores titulares y tres suplentes, además de quince diputados titulares y ocho suplentes, con el objetivo de garantizar la representación proporcional en ambas cámaras.