Una vez más, todos los “Medios Hegemónicos” y especialmente los opositores, se han ocupado del rol de Patricia Bullrich, titular de Seguridad de la Nación, apuntada -otra vez- por el despliegue inusual de fuerzas de Seguridad: Policía Federal, Gendarmería y Prefectura, para disolver una marcha de jubilados, con apoyo de hinchas del fútbol. Escenario <salvaje>.
El tiempo pasa, diría el cubano Pablo Milanés. En el repaso de la trayectoria política de la ex militante de “Montoneros” aparecen datos, detalles, antigua <patología> de mujer signada por la violencia. Desde su adolescencia, cuando, en pleno gobierno militar, la dictadura del General Alejandro Lanusse, estuvo presa por arrojar “Bombas Molotov”. Primavera del ’72.
El recorrido de Patricia Bullrich Luro Pueyrredón, hija y nieta de radicales, familia con ascendencia en la oligarquía porteña -estudiante de Colegio Privado, “Instituto Bayard”- catalogada por ella misma “la gran rebelde de la familia” brinda todo el tiempo lugar a la polémica. Una protagonista que “suma y resta” todo el tiempo.
Lo que sigue es un resumen de sus comienzos, cuando su abuela materna la iba a visitar a la Cárcel de Devoto. Patricia, con 17 años, cumpliendo condena por “arrojar bombas Molotov” -el artefacto incendiario, cuyo nombre remite al jerarca de la Unión Soviética, a la caída de Stalín, 1953- y lo que siguió. Bullrich, entonces militante de la “Juventud Peronista”.
El periodista y escritor, Jorge Fernández Díaz, “La Nación”, hace cinco años, “dibujó” un perfil de aquella adolescente de cabello enrulado, la que “pasó de las travesuras de una niña inquieta a una militante política relevante cuando aún no había cumplido 17 años”. El novelista evocó las visitas de la abuela Luro Pueyrredón a la Cárcel de Villa Devoto, gobierno del dictador Alejandro Lanusse -el padre de la actual ministra de Seguridad, médico cardiólogo no iba a visitarla- en la primavera del 72, diciendo: “Nena, toda la familia es radical, te iba a conseguir una entrevista con el Dr. Ricardo Balbín. Esto no te ayuda para nada”.
Corría la primavera del ’72. La adolescente Patricia Bullrich, condenada por arrojar “Bombas Molotov” en actos de la JP Capital, bajo la conducción de su ex cuñado Rodolfo Galimberti. Tiempos del Operativo “Perón Vuelve”, transcurrida “la Masacre” de presos políticos en Trelew. El Decreto Ley de mayo del ’73, firmado por el Presidente Héctor Cámpora, otorgó la libertad a unos 2.500 presos políticos. Entre ellos, Patricia Bullrich. Ella, al tiempo, se enroló en la Lucha Armada. Galimberti, en el ’74, la tuvo participando en el secuestro de Jorge Born, cuyo rescate significó que el Holding Bunge & Born pagara 60 millones de dólares. Ahí, con 19 años.
Otro periodista y escritor, Ricardo Ragendorfer, transitando veredas distintas a Fernández Díaz, hace una década publicó “Patricia Bullrich, de guerrillera a gendarme”. La primera tirada de 10 mil ejemplares fue prácticamente barrida de las librerías. Se dice que desde la titular de Seguridad, tiempos de Mauricio Macri, compraron toda la partida.
Ragendorfer da cuenta de la participación de la actual ministra de Seguridad en un atentado en plena dictadura cívico-militar de marzo del ’76 al Intendente de San Isidro, coronel José María Nogués, en zona residencial de Acasusso. Ella, con 20 años, en Fiat 128, acompañando a otros militantes “Montoneros”.
El episodio de la calle Eduardo Costa remitía al “caño” de “Gelamón”, programado para estallar a los cinco minutos, cuando el vehículo y sus participantes estuvieran a salvo en la Av. Del Libertador. No fue así. Sólo Patricia, escondida en uno de los jardines -es posible que ahí haya estado la confusión de Milei en el debate de candidatos- zafó de la emboscada.
En “Montoneros” figuró a partir de entonces como “Carolina Serrano”, el perfume y la modista, quizá. En la “Orga” le tenían desconfianza: la única sobreviviente del atentado en Acasusso. Muy raro. En el exilio pasó por Brasil y España. Estuvo con Galimberti hasta la ruptura con el jefe Mario Firmenich.
La vuelta a la democracia la tuvo en actos peronistas. En el Luna Park, 1984: “Juventud presente, Perón, Perón o muerte”. Lo otro es conocido. El paso por el gobierno de Carlos Menem, luego Domingo Cavallo, la Alianza con De la Rúa y el tiempo de Mauricio Macri, que la hizo jefa del PRO. Propuesta Republicana hace 6 años.
Ahora no se pueden ni ver. En las relaciones exteriores, la compra de las Pistolas Taser a Israel lo puso en la mira. Un negocio de 3 millones y medio de dólares. En tiempos de Mauricio. Ahora pasea por todos los canales para explicar el drama del reportero Pablo Grillo, herido, grave, entre la vida y la muerte. Desde la ex militancia “revolucionaria”.
Ella no hizo responsable a las Fuerzas de Seguridad. La vida es un regalo, se suele decir. Le cabe especialmente a Patricia Bullrich, en este tiempo, otra vez acusada de tener contactos en la ex-SIDE.
Ampliaremos.
* Columnista La Señal Medios, Mundo Amateur (Víctor Lupo), Agencia Nacional y Popular, AGN-Prensa y De Memoria.
17/3/2025
