Para Aldo Duzdevich, cumpliendo 70 años, historiador, ensayista, periodista, escritor y militante político («ubicame en ‘La Comunidad Organizada’, ‘Conducción Política’ y las 20 Verdades’, dice), en charla con el cronista apunta al futuro. «La Batalla Cultural pasará por los jóvenes y su formación», sostiene.
Nacido en Pergamino («Como Arturo Illia, Juan José Hernández Arregui y Juan Echecopar», añade). Lo que sigue es una charla de amigos, en el recuerdo de otros historiadores del «Peronismo Clásico» como Oscar Sbarra Mitre y Silvio Maresca. Sin olvidar el Instituto «Juan Domingo Perón». Todos catedráticos que ya no están.
El debate bajo el rótulo del «Peronismo Cultural» lo encuentra recorriendo lugares del Interior —vive en Neuquén— invitado por claustros universitarios y entidades políticas situadas en el «campo popular». En el recorrido aparecen los apellidos de la memoria del «Pensamiento Nacional». Una recorrida de veteranos.
«Es una pena lo que pasa con miles de jóvenes que han perdido el valor de ‘la Identidad Nacional’. Lo que para nosotros representaba el valor de la Patria. De pronto no hablar de patriotas como Güemes, uno de los olvidados de la historia». En el rigor, el repaso viaja a Raúl Scalabrini Ortiz, Arturo Jauretche, Homero Manzi, los hombres de FORJA 1935/45.
«Hoy —analiza— los líderes que ejercen sus gobiernos con dureza viven la fantasía ‘fascista’ de ser gobernantes desde un ‘populismo’ de Derecha». Duzdevich tuvo pasado de militante «Montonero»: a los 17 años en Pergamino. Hoy se enfrenta a ese tiempo a partir de su primer libro: «El Montonero que no se fue de la Plaza y se quedó con Perón».
En el escenario actual, Duzdevich coincide con el impacto electoral de «la clase media» que creció con el primer peronismo. «Salvo la gesta del 17 de Octubre de 1945 —sostiene— el ‘Hongo de la Historia’ para la ‘clase obrera’ en un país como el nuestro, el factor ‘clase media’ es decisivo», opina.
«También en las caídas del Peronismo, 1955 y 1976. Cuando cayó el país», añade. El enfoque redunda en los años de «La Libertadora» y, más tarde, el tiempo del gobierno de la dictadura cívico-militar, entre 1976 y 1983. El genocidio de los años de Videla, Massera, Martínez de Hoz y una generación de jóvenes masacrada.
El recuerdo viaja a la eterna discusión sobre la intromisión del Fondo Monetario Internacional en la Argentina. «Hay que ir a los años de Onganía y su ministro de Economía, Krieger Vasena», describe Duzdevich. «En esos años Perón nos decía: <Ustedes piensan que los gastos de la Guerra en Vietnam, en EE.UU., la pagan ellos?>».
«Todo indica que mucho después Vietnam estuvo reemplazado por Afganistán e Irak», repite el entrevistado en su rigor histórico. Duzdevich reivindica otros notables. De pronto aparece Fermín Chávez y uno vigente, el ilustre Norberto Galasso.
«El ‘Campo Nacional’ debe estar unido. Si a (Javier) Milei lo votó el 40%, hubo un 60% que no lo votó. De ahí casi un 30% no fue a votar, por descrédito de la clase política. Es el debate que viene. ¿Dónde irán los votos para el 2027?», reflexiona.
«Los tiempos cambiaron. De los años 70, ‘la maravillosa juventud’, llegamos a un universo de redes sociales, de falta de niveles culturales, sin Partidos Políticos ni Sindicatos y el discurso de los personalismos. Aquí y afuera, la incertidumbre está ganando. En septiembre perdió Milei. Luego ganó. Así es el juego. Como el fútbol», indica.
«El país dividido entre los patriotas (San Martín, Rosas, Perón) y los que remitieron a lo que Arturo Jauretche calificó de ‘Cipayos’. El primer empréstito, 1824, el Imperio Británico cedió a Bernardino Rivadavia 1.000.000 de libras esterlinas. En 1810, de cada 6 nativos, vivía un inglés en nuestro país», explicó.
«Las ‘Derechas’ tienen su lugar en todo el mundo. En Latinoamérica, Chile mantiene la figura de (Augusto) Pinochet en dos listas que se presentarán a elecciones. Bolivia, caída de Evo Morales, creció en su plataforma ‘Liberal’. Salvo Brasil con ‘Lula’ (Luis Inacio Da Silva) y tras el fracaso de (Jair) Bolsonaro, la Región vive los contrastes», orienta.
En el final, Duzdevich supo qué decir cuando el cronista le preguntó: ¿Qué pensás de Donald Trump y su protegido Milei? «Y con el favor que le hizo el Presidente de EE.UU. no puede decir menos que lo dijo: Trump es Gardel con guitarra eléctrica», entre risas.
«Igual, Milei no puede cantar victoria. El gobierno controla la inflación con ajuste brutal. Se estima que entre públicos y privados más de doscientos mil perdieron sus empleos. Unas diez mil PYMES cayeron. Los casos Cripto, antes Vicentín-Banco Nación, luego la Suizo-Karina-Medicamentos no cerraron», pegó el historiador.
«El partido se está jugando», concluyó.
Ampliaremos.
*Por José Luis Ponsico