Por Redacción
La CTA Autónoma participó en Montevideo de una reunión convocada por la Confederación Sindical de las Américas (CSA), en el marco del camino hacia la 113ª Conferencia Internacional del Trabajo que se celebrará en junio en Ginebra. En representación de la central, el secretario administrativo Daniel Jorajuría fue uno de los oradores principales del panel “Discusión general sobre enfoques innovadores para combatir la informalidad y promover transiciones hacia la formalidad a fin de fomentar el trabajo decente”.
La actividad contó con la participación de representantes de los ministerios de Trabajo de Uruguay, México y Chile, que integran el Grupo de Gobiernos de América Latina y el Caribe ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Durante su intervención, Jorajuría sostuvo que “la informalidad es el arma política más poderosa que ha inventado el capitalismo para dominar a la clase trabajadora”. Aclaró que “no se trata de un problema técnico, jurídico o económico, sino de un problema político”, y reclamó que la OIT tome un rol activo para frenarla: “El trabajo no es una mercancía”.
El dirigente remarcó que “la informalidad no es solo un fenómeno local, sino que se reproduce globalmente debido a una gobernanza mundial que perpetúa la desigualdad, la pobreza y la informalidad”. Alertó que “2.000 millones de trabajadores en el mundo se encuentran en esta situación, lo que representa una carga para los movimientos sindicales que deben luchar por eliminarla”.
Jorajuría, analizó el contexto argentino y citó datos del Banco Mundial para reflejar la gravedad del problema: “El 75% de los trabajadores son pobres, el 94% no desea ser informal y el 95% de ellos se ven obligados a aceptar condiciones laborales informales para ser contratados”.
En su crítica al gobierno libertario, el secretario administrativo de la CTA-A fue contundente: “Milei quiere arrasar con la justicia social”. Además, denunció “los ataques contra la libertad sindical, la negociación colectiva y el derecho a la huelga”, y advirtió que “el objetivo es fragmentar a la clase trabajadora y otorgar mayor poder a los empleadores”.
Acusó al gobierno por “la legalización de la informalidad en el país mediante el ataque a la Resolución 204 de la OIT de transición de la informalidad a la formalidad al legalizar las ruptura de poder entre la relación capital-trabajo, eliminar las sanciones al trabajo no registrado (el plazo de prueba pasó de tres meses a un año), autorizar por la ley a que un monotributista pueda trabajar para una empresa y tener tres colaboradores sin relación de dependencia, esto implica explotación permanente”.
Sobre las consecuencias de esta política, Jorajuría no dejó lugar a dudas: “Pierde la sociedad en su conjunto”. Detalló que “los trabajadores pierden protección social y salario, los empleadores se ven obligados a competir deslealmente, y el Estado pierde recursos vitales para invertir en programas sociales”. Subrayó que “a pesar de un crecimiento del 40% en la productividad, la informalidad sigue en aumento”.
Finalmente, recordó la vigencia del Convenio 87 de la OIT y advirtió que “la libertad sindical y el derecho de los trabajadores a organizarse está siendo atacado en muchos países”.
La 113ª Conferencia Internacional del Trabajo se realizará entre el 2 y el 13 de junio en Ginebra, Suiza. Reunirá a representantes de gobiernos, empleadores y trabajadores de los 187 Estados miembros de la OIT, que debatirán temas clave como los riesgos biológicos en el entorno laboral, el trabajo decente en plataformas digitales y las políticas para revertir la informalidad. Se espera una fuerte condena del movimiento sindical internacional al modelo impulsado por Javier Milei en la Argentina.
5/4/2025
