Por Redacción
En el marco de la apertura del 6° Congreso de Cooperativas Agropecuarias y Agroalimentarias Bonaerenses que se realizó en San Vicente, el Ministro de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez destacó que desde el inicio de la actual gestión provincial se conformaron más de 130 nuevas cooperativas agropecuarias y agroalimentarias y defendió una política productiva basada en más producción, agregado de valor en origen, sostenibilidad y arraigo. Asimismo, afirmó que el cooperativismo constituye una herramienta central para fortalecer la producción, sostener a pequeños y medianos productores y generar desarrollo territorial.
El funcionario bonaerense aseguró que «cuando hablamos de desarrollo productivo no hablamos solamente de producir más. Hablamos de producir más con más productores, de generar agregado de valor, de generar oportunidades y de garantizar que quienes producen puedan seguir produciendo y viviendo en nuestros pueblos y ciudades».
El encuentro reunió a representantes de cooperativas de distintos puntos de la Provincia y a referentes del movimiento cooperativo nacional e internacional. Participaron el Presidente del Instituto Provincial de Asociativismo y Cooperativismo (IPAC), Gildo Onorato; el Intendente de San Vicente, Nicolás Mantegazza; el Subsecretario de Cooperativas y Mutuales de La Pampa, Fabián Bruna; el Presidente de la Alianza Cooperativa Internacional, Ariel Guarco; el Presidente de CONINAGRO, Nicolás Magnano; el Presidente de FECOFE, Juan Manuel Rossi; representantes de Agricultores Federados Argentinos y dirigentes de cooperativas agropecuarias y agroalimentarias bonaerenses.
Rodríguez sostuvo que la Provincia definió desde el comienzo de la gestión la necesidad de utilizar sus propias herramientas para construir una política agropecuaria que amplíe la cantidad de productores, fortalezca el agregado de valor y genere oportunidades para quienes producen y viven en las localidades bonaerenses. Afirmó que “donde hay una cooperativa agropecuaria, hay más posibilidades de que los pequeños y medianos productores puedan sostenerse en el territorio. La cooperativa acompaña en los buenos momentos, pero también es una herramienta para atravesar los momentos difíciles”.
En esa línea, argumentó que ese modelo requiere una participación activa del Estado y cuestionó las concepciones que dejan el desarrollo productivo exclusivamente en manos del mercado. En esa línea, recordó que al comienzo de la actual gestión no existía una política agropecuaria provincial con instrumentos específicos para el sector cooperativo y destacó la creación de la Dirección de Cooperativas Agropecuarias dentro del Ministerio. Las herramientas implementadas desde entonces estuvieron orientadas a acompañar a cooperativas con dificultades, fortalecer institucionalmente a las organizaciones existentes y promover nuevas experiencias asociativas. Entre esas políticas se encuentran el Programa de Agregado de Valor Cooperativo, las líneas de fortalecimiento institucional y las iniciativas vinculadas con innovación y tecnología.
El Ministro, resaltó que «tenemos que discutir cómo hacemos para que nuestras cooperativas sean cada vez más competitivas, incorporen tecnología y puedan agregar valor. Y tenemos que hacerlo poniendo a las personas en el centro, porque la tecnología tiene que estar al servicio de un modelo productivo y de una sociedad que queremos construir».
El desarrollo tecnológico y la inteligencia artificial formaron parte de la discusión, con la proposición de profundizar la articulación entre cooperativas agropecuarias y organizaciones vinculadas al desarrollo tecnológico. Rodríguez cuestionó, en paralelo, las políticas nacionales de desfinanciamiento de la investigación y del sistema científico y tecnológico, con especial referencia al INTA, el CONICET y las universidades nacionales. Para el Ministro, el debilitamiento de esas capacidades públicas favorece una mayor concentración del desarrollo tecnológico en grandes empresas privadas.
Durante la jornada se firmaron acuerdos destinados a ampliar las capacidades del movimiento cooperativo. El Ministerio de Desarrollo Agrario y el Colegio de Graduados en Cooperativismo y Mutualismo suscribieron un Convenio Específico de Cooperación para fortalecer el trabajo conjunto en materia de cooperativismo y asociativismo. A su vez, el Ministerio y Fundación Nodos firmaron un Acuerdo de Colaboración y Fortalecimiento para profundizar las herramientas destinadas a las organizaciones cooperativas.
El Ministerio de Desarrollo Agrario y Agricultores Federados Argentinos firmaron otro acuerdo en el marco del Programa Provincial de Buenas Prácticas Agrícolas – Suelos Bonaerenses, con el objetivo de incorporar al sector cooperativo a las políticas provinciales de cuidado y manejo sostenible de los suelos. En la jornada se presentó, asimismo, un tractor adquirido a través del Programa de Caminos Rurales para fortalecer las tareas de mantenimiento de la infraestructura vial rural de San Vicente.
El Congreso incluyó reconocimientos a FECOFE por sus 20 años y a CONINAGRO por sus 70 años, en una jornada que puso en primer plano el papel de las organizaciones cooperativas en la producción y el desarrollo territorial. El encuentro contó, en paralelo, con la presentación de un nuevo número de la Revista MDA, publicación del Ministerio de Desarrollo Agrario dedicada en esta edición al cooperativismo agropecuario bajo el título “Cooperativismo agropecuario: sembrando organización, cosechando futuro”.
La revista reúne 20 artículos con participación de 13 organizaciones del movimiento cooperativo, entre ellas Cooperativa Obrera, ACA, AFA, FECOFE, FEDECOBA, COOPERAR, la Alianza Cooperativa Internacional, IPAC y CONINAGRO, junto con investigadores de las universidades nacionales de Avellaneda, La Plata y Luján, referentes del INTA y del CONICET. La publicación forma parte de una política de generación y circulación de conocimiento que alcanzó 17 números y 259 artículos. De ese total, 103 trabajos contaron con participación de investigadores de universidades nacionales, con intervención de 17 universidades; 67 fueron elaborados con investigadores del INTA y 62 correspondieron a equipos de las Chacras Experimentales del Ministerio de Desarrollo Agrario.
La jornada incorporó, a su vez, la situación de los pequeños productores yerbateros de Misiones a través del Yerbatazo, que buscó visibilizar la crisis que atraviesa el sector. Rodríguez relacionó esa situación con la desregulación del Instituto Nacional de la Yerba Mate y con los valores de pago que, de acuerdo con los productores, no permiten sostener la actividad.
Frente a ese escenario, la Provincia incorporó a productores y cooperativas yerbateras misioneras al programa Mercados Bonaerenses, pese a que la yerba mate no se produce en territorio bonaerense. Rodríguez explicó: “Si un productor de Misiones puede llegar directamente al consumidor bonaerense, estamos generando una relación distinta. Estamos acortando la distancia entre quien produce y quien consume, y eso permite que el productor tenga un mejor precio y que el consumidor también pague menos”.
El programa cuenta con más de 1.200 puntos de comercialización, ferias con distintas frecuencias y 12 mercados fijos, bajo un esquema que busca reducir la intermediación y fortalecer el vínculo directo entre productores y consumidores. El Congreso de Cooperativas Agropecuarias y Agroalimentarias Bonaerenses expuso así una política provincial que coloca al asociativismo en el centro de la producción, el agregado de valor y el arraigo territorial, frente a un escenario nacional en el que el Estado reduce su participación en áreas estratégicas para la producción y el desarrollo científico y tecnológico.
Por último, Rodríguez indicó que “hay otro camino posible. Un camino donde podamos producir más, agregar valor y, al mismo tiempo, tener cada vez más productores incluidos en ese proceso de desarrollo”.