Por Redacción
El presidente Donald Trump se dirigió el último martes al Congreso estadounidense en un discurso de una hora y 40 minutos —el más extenso en la historia—, donde proclamó el “regreso” de Estados Unidos al centro de la escena mundial. En ese marco, brindó detalles de su política económica y enfrentó abucheos de la oposición demócrata.
Trump aseguró que “el sueño americano es más grande que nunca”. Asimismo, expresó que “Estados Unidos ha vuelto. En 43 días, esta Administración ha logrado más que otras en cuatro u ocho años”. La tensión escaló cuando recordó su victoria en siete estados decisivos y el voto popular: el representante demócrata Al Green (Texas) interrumpió con gritos, provocando una reacción en cadena. Acto seguido, el presidente señaló: “Podría hallar la cura de una enfermedad, detener crímenes, y esta gente no se levantaría ni aplaudiría. Es muy triste”.
El republicano destacó las acciones ejecutivas firmadas desde su regreso a la Casa Blanca: “Se trata de un récord para restaurar la cordura, la seguridad, el optimismo y la prosperidad en todo nuestro maravilloso país”. También batió el récord del discurso más largo ante el Congreso, con más de una hora y 40 minutos, superando la marca de Bill Clinton en 2000.
Trump anunció que, por cada nuevo reglamento en Estados Unidos, se eliminarán diez anteriores y afirmó haber heredado “un desastre económico y una pesadilla inflacionista”. Como medidas para combatir la inflación, aseguró que reducirá el costo de la energía y eliminará el “descarado despilfarro de dinero” del gasto público.
En este contexto, presentó los hallazgos del Departamento de Eficiencia Gubernamental, liderado por Elon Musk, señaló los gastos cuestionables de la gestión anterior, como “ocho millones de dólares para promover el movimiento LGBT en Lesoto, 32 millones de dólares para promover valores de izquierda en Moldavia” y “20 millones para ‘Barrio Sésamo’ en Oriente Medio”.
El republicano prometió un presupuesto equilibrado por primera vez en el siglo y anunció reducciones de impuestos, exenciones del 100 % para la producción nacional y manufacturas, y aranceles elevados para fabricantes extranjeros. “Si usted no fabrica su producto en Estados Unidos, bajo la Administración Trump pagará, sin embargo, un arancel, y en algunos casos uno bastante grande”, advirtió. Del mismo modo, anunció el lanzamiento de una “tarjeta dorada” de cinco millones de dólares para inversionistas: “Es como una tarjeta verde, pero mejor”.
Trump defendió su política comercial y advirtió sobre nuevas tarifas recíprocas a productos de distintos países a partir del 2 de abril: “Lo que ellos nos cobren de impuestos, nosotros se lo cobraremos a ellos”. Acusó a la Unión Europea, China, Brasil, India, México y Canadá de aplicar tarifas “tremendamente superiores” a las de Estados Unidos y aseguró que “ahora nos toca a nosotros empezar a usarlas contra esos otros países”.
Informó que su administración “está trabajando en un gigantesco gasoducto de gas natural en Alaska, uno de los mayores del mundo, en el que Japón, Corea del Sur y otras naciones quieren ser nuestros socios, con inversiones de miles de millones de dólares cada uno”.
En materia de defensa, solicitó financiamiento para un sistema antimisiles: “Estoy pidiendo al Congreso que financie el escudo de defensa antimisiles ‘Cúpula de Oro’ de última generación para proteger nuestra patria”. En tal sentido habló de la exploración espacial: “Vamos a conquistar las vastas fronteras de la ciencia y vamos a conducir a la humanidad al espacio, a plantar la bandera estadounidense en el planeta Marte e incluso mucho más allá“.
Respecto a la política internacional, mencionó una carta del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en la que expresa su disposición a negociar un acuerdo de “paz duradera” con Rusia. “Hemos recibido señales claras de que Moscú está preparada para la paz”, aseguró. También mencionó la intención de Ucrania de firmar un acuerdo sobre minerales y seguridad con Estados Unidos.
Trump reiteró su intención de adherir Groenlandia a Estados Unidos: “De una u otra forma, la isla formará parte de nuestro país”. Afirmó que Washington apoya el derecho a determinar su futuro, pero aseguró que “les daría la bienvenida” en Estados Unidos: “Necesitamos Groenlandia para la seguridad nacional e incluso para la seguridad internacional y estamos trabajando con todos los involucrados para intentar conseguirla”.
Finalmente, Trump aseguró que su administración “recuperará el Canal de Panamá”. Al respecto aseguró que “una gran empresa estadounidense anunció que va a comprar los dos puertos que rodean el Canal de Panamá y muchas otras cosas que tienen que ver con el Canal de Panamá y un par de canales más”. Recordó que el canal fue construido por Estados Unidos y entregado a Panamá: “No se lo dimos a China. Se lo dimos a Panamá y lo estamos recuperando”.
5/3/2025
