Producciones AGN

Evo no está solo

*Por Gustavo Ramírez

I

El Bajo Flores es el epicentro geográfico que concentra a la mayor cantidad de población boliviana en la Ciudad de Buenos Aires. No fue casual que Evo Morales, el presidente destituido, eligiera el estadio del Club Deportivo Español para hablarles a sus compatriotas en la celebración de los jóvenes 14 años de vida del Estado Plurinacional de Bolivia.

Cuando Evo comenzó a hablar, pasadas las 19 horas, el sol veraniego se retiraba con calma. El atardecer se tronó apacible y amable, solo interrumpido por los cantares populares que vitorearon al ex Primer Mandatario del Pueblo de Bolivia.

Morales llegó junto a la custodia oficial un poco antes de las 18 horas al estadio que ya estaba repleto. El calor apremiaba entonces. Dentro y fuera del club el color popular ilustraba el sentir de una conmemoración que los residentes bolivianos viven y celebran con orgullo y pasión.

Puestos de comida típica boliviana se mezclaban con los ya tradicionales carritos que ofrecen los consagrados choripanes. Una postal del pueblo en movimiento que suele ser menospreciada por los sectores reaccionarios de Buenos Aires y de Argentina en general. Los trajes tradicionales, que representan la cultura original del país hermano, le dieron intensidad a los actos artísticos que deleitaron a las personas que esperaban por Evo en las tribunas.

Cada paso del ex mandatario boliviano, además de ser acompañado por la férrea custodia, era seguido por un número nutrido de compatriotas que deseaban, al menos, fotografiarlo de cerca. Evo respondía a cada demostración de afecto con la mano extendida y el puño en alto cerrado. En su cara la sonrisa jamás desapareció. Solo se lo vio algo más solemne cuando pronunció su extenso discurso.

Este miércoles 22 de enero el pueblo boliviano compartió con el pueblo argentino una fiesta de unidad y solidaridad. Los ojos de las Mujeres con Pollera, de los hombres más veteranos y los rostros radiantes de los más jóvenes, dejaron ver como la emotividad les ganaba el corazón. Son tiempos duros en Bolivia. La muerte amenaza a los más pobres en cada esquina de la mano de algún milico servil a las fuerzas oscuras de los golpistas. Un aire de hermandad latinoamericana danzaba junto con la brisa veraniega. Los abrazos fueron largos y profundos. Bolivia lloraba a sus mártires también con la promesa de resistir con política y amor al otro.

II

El minuto de silencio que precedió al inicio formal de los discursos se sintió en el cuerpo. Quizá fue el momento más emotivo de la jornada. Está claro,  que una vez restablecido el orden popular en Bolivia, Jeanine Añez deberá rendir cuentas a la Justicia del Pueblo. Sus manos, su historia y su reacción política están manchadas con la sangre de miles de bolivianos y bolivianas que resistieron el atropello golpista con su propia vida.

En mayo de 2006 Evo decidía la nacionalización de los hidrocarburos. Bolivia ponía en manos de los bolivianos sus recursos naturales y materiales para no tener que depender de empresas que carecen de sensibilidad social y solo aspiran al saquea de los nacional. Para los sectores del poder financiero y para Estados Unidos esa una afrenta difícil de digerir. Desde entonces se pondrían en marcha diversas operaciones para quebrar el empoderamiento de los pobres, la democracia  el bienestar de la Nación boliviana.

Evo subió al escenario con una Wiphala. Las ciento de miles que imperaban en el recinto se alzaron al cielo. La gente coreaba: “Evo no está solo, Evo no está solo”. Debe despertar un sentimiento muy poderoso hacia dentro del corazón y la cabeza un canto como este, sobre todo para alguien que tuvo que huir de su país con lo puesto, amenazado, canallescamente perseguido.

Morales, con humildad y determinación, comenzó con agradecimientos sobre todo a los pueblos que en esa tarde se hermanaban: “En Argentina y en Bolivia seguimos con fuerza, seguimos con vida para seguir luchando por nuestra querida Bolivia”, dijo y llovieron los aplausos.

Debajo del escenario,  dirigentes sindicales como Juan Carlos Schmid, Pablo Moyano, Edgardo Llanos, Hugo Yasky, Daniel Catalano, Leonardo Salom, Walter Correa y Esteban “Gringo” Castro, junto a referentes políticos y populares seguían las alternativas del discurso con atención y expectativa. También estaban allí los candidatos del MAS Luis Arce Catacora acompañado por Álvaro García Linera.

Las sonrisas cómplices y las manos en alto llegaron cuando Evo aseguró que Argentina, Chile y Bolivia podrían unirse para desarrollar una estrategia conjunto por la explotación del litio, de la misma manera que esa unión los llevaría a manejar el mercado internacional. Alguien deslizó una broma de humor negro al anticipar una acción de la CIA después de este mensaje.

Evo Morales hizo un recorrido histórico de las luchas contra los distintos imperialismos que azotaron y azotan a las región. Llamó a defender a la Madre Tierra como acción soberana para supervivencia de los pueblos americanos. En tal sentido, el dirigente político expresó que las luchas por la independencia le han dejado un legado a las generaciones presentes “para que sigamos luchando por la libertad, por la dignidad, por nuestra identidad. Lamentablemente vuelven las formas de dominación de los tiempos de la colonia, contra eso tenemos que luchar”.

III

El presidente destituido de Bolivia destacó la labor de un grupo de dirigentes que entre en las décadas del ’80 y del ’90 comenzaron a abrir interrogantes frente la dominación y el saqueo que las fuerzas imperiales realizaron en Bolivia. Esos cuestionamientos se constituyeron en los pilares de las lucha y de la resistencia.

“Fuera de Bolivia se preparaban programas para dividirnos. Al dividirnos nos sometían y al someternos robaban nuestros recursos naturales. Entonces dijimos: ya es hora que nosotros mismos nos gobernemos, ya es hora de que el pueblo boliviano gobierne” precisó Evo, de ahí viene que el Imperio no perdone semejante insolencia.

Ya sobre el cierre de su discurso Morales confirmó que la persecución y el exilio no lo han amedrentado, por lo que prometió que seguirá en política más allá del proceso electoral que se avecina en su país. Llamó a la comunidad boliviana en Argentina a copar con votos las urnas para recuperar la democracia y el gobierno del pueblo.

El acto se cerró con aplausos, cantos de unidad entre los pueblos y saludos para Evo. Si algo dejó el encuentro es la reflexión necesaria en torno a pensar nuevamente en la construcción de una Nación Latinoamericana que contenga una gran consciencia nacional regional.

Las fuerzas reaccionarias, militantes del capital financiero, han demostrado sin tapujos ni prejuicios que pueden ir contra cualquier gobierno popular en la región. Estados Unidos no se ha sonrojado en apoyar gobiernos de facto. En estos días desde el norte anunciaron que se encuentra en marcha un plan para destituir a Maduro, la reacción del mundo ha sido el silencio profundo. Por ellos urge que la América profunda, real, emerja como una gran Nación.

El acto fue una celebración de esa posible unidad. Su contendido interpela, en este presente complejo, a los Movimientos Populares y a las Organizaciones Sindicales como instituciones formadoras de dicha conciencia nacional. Un desafío que implica una nueva lucha por la independencia de la clase trabajadora. En todo ese sentido, Evo no está solo, el pueblo boliviano tampoco.

 

 

 

Fotografías: Ariel Chávez

Producción periodística: AGN Prensa Sindical

*Director Periodístico de AGN Prensa Sindical

 

23/01/2020

Subir